sábado, 28 de septiembre de 2013

Camino de Santiago VIII. Zubiri-Pamplona (Iruña). Camino Francés



De nuevo en camino. Ayer llegabamos hasta Zubiri. Como no hay muchos hotelitos en este pueblo, cruce de caminos y crecido al lado de la Carretera Nacional pernoctamos en Pamplona. Salimos temprano para empezar la ruta. Pero hoy se nos hace un poco tarde, pues la autovía está cortada y tenemos que dar un rodeo por el interior. Nos encontramos con caballos salvajes por estas carreteras. Iniciamos ya la ruta retomando el Camino sobre el puente medieval del río Arga. Tomamos una senda y llegamos a uno de los puntos más "negros", más feos y peores del Camino de Santiago: una fábrica de magnesitas, con sus depósitos de escoria. Rodeamos este desolador paisaje durante casi dos km.A los 2,67 km llegamos a Ilarratz, caserío de 20 habitantes. por un túnel ascendemos a Ezkirotz, donde observamos varios caseríos y un palacio restaurado. 

Como hemos empezado tarde no encontrábamos los peregrinos de ayer, pero ya los vamos encontramos. Vemos de nuevo a la francesa Marie, a la pareja de latinos y a una pareja de alemanas, dos chicas, que las cruzamos una y otra llamada "Pegy Sue" siempre se están riendo. Por otra senda 

arbolada, enlazando con otra pista desembocamos en Larrasoaña km. 5,29 de la ruta de hoy. El camino en esta zona es bello de verdad, pues es hasta ahora casi todo sendas arboladas al lado del río Arga. Larrasoaña tiene numerosas casas floridas la más antigua de 1500.Seguimos por sendas al lado del río. Cruzamos un bosque de robles y boj. Llegamos a Akerreta 5,92 km de la etapa.

Pasamos junto al hotel rural y después de un portillo y un tramo de gravilla llegamos hasta una carretera local, que cruzamos. El siguiente tramo no defrauda en absoluto. Resguardados entre 

árboles y matorral vamos en busca otra vez  del río Arga y solventamos un rápido descenso hasta la misma orilla, llegando casi a rozar el agua. Pegados al cauce llegamos hasta el puente de Zuriain 9,2 km de la etapa de hoy. Nos dirigimos hasta Irotz. Aquí nos encontramos con otra pareja que no volveremos a ver hasta Estella, y con la que allí hablaremos.


Dejando a un lado su iglesia de San Pedro seguimos por pista hasta el puente de Iturgaiz, de origen románico y rehabilitado el siglo pasado. Justo a la salida surge a mano izquierda la pista del paseo fluvial del Arga. Este punto es muy dado a confusiones dado que hay dos señalizaciones diferentes. 

La del paseo marca 14 kilómetros hasta Cizur y justo arriba, a la entrada de una senda estrecha, marca Arre y Villava/Pamplona. La señalizada como Arre es una senda estrecha que avanza entre el paseo fluvial y la carretera y que entra en Zabaldika, donde se puede continuar de frente o cruzar a 

nivel la N-135 para subir hasta la iglesia de San Esteban, donde se encuentra el albergue parroquial inaugurado en 2013. La opción del paseo fluvial y la que sale de frente desde Zabaldika llevan hasta un merendero situado al otro lado de la N-135 (Km 12,9).


Mesas, barbacoas e incluso servicios animan al descanso. En este punto el itinerario se bifurca. Si giramos a la izquierda y cruzamos el río podemos retomar el paseo fluvial hasta Pamplona y pasando antes por Huarte.. Esta opción es algo más larga, con menos desnivel y discurre siempre pegada al río. No pasa por Arre, deja a un lado Villava y Burlada y enlaza con la histórica en la carretera de Burlada, a escasa distancia del puente de la Magdalena.

 La otra opción, la histórica y la que nosotros hacemos, aunque ahora ya empieza a escasear los árboles y hace mucha calor, prosigue de frente y nos lleva a subir una senda que lleva hasta el antiguo señorío de Arleta, hoy un conjunto de casas arruinadas. Nos despedimos del valle de Esteribar y más

adelante evitamos cruzar una circunvalación gracias a otro paso subterráneo. Pasado este puente se inicia una subida y bajada de unos 2 km por un carril al lado de un pinar. Bajamos así hasta el puente del río Ulzama y la ermita de la Trinidad de Arre, que aún luce su ábside románico. Estamos en el km 15,8 de hoy.


Accedemos así a la calle Mayor de Villava, cuna de Miguel Indurain. Los que quieran pernoctar en el albergue de Villava deberán desviarse a la izquierda hacia mitad de la calle.  Allí vamos nosotros para sellar el credencial. Hoy había pocos sitios donde sellarla. Hay muchos caminantes que se quedan aquí y no siguen hasta Pamplona.

 A la salida cruzamos la carretera y continuamos de frente, pasando varias rotondas, hasta enlazar con Burlada, población que también atravesaremos por la calle Mayor (Km 17,2). Al rato, a la altura de un taller mecánico, se gira a la derecha para salvar un paso de peatones junto a Viveros Arvena. Tras

el cruce, atentos a la señalización jacobea del pavimento, seguimos unos metros hacia la derecha y doblamos a la izquierda hacia un paseo. Es el camino de Burlada, que siempre de frente conduce hasta las puertas de Pamplona, la primera ciudad del Camino.


La entrada a Pamplona, es muy cómoda e interesante, no sucede como en otras grandes ciudades. En kilómetro y medio cruzamos el puente de la Magdalena sobre el río Arga. A la salida, a mano izquierda, se encuentra el desvío hacia el albergue Casa Paderborn. El Camino continúa a la 
Pamplona
 
derecha hacia un paso regulado por semáforos. Continuamos por el foso de las murallas, concretamente junto al Baluarte de Nuestra Señora de Guadalupe, para traspasar un puente levadizo y el portal de Francia, del año 1553. Éste conduce a las calles del Carmen, donde en la acera derecha tenemos la Navarrería. Al final de esta última, la señalización nos anima a girar a la izquierda por la calle de Curia, donde se encuentra la Caminoteca, tienda especializada en material y productos para el peregrino. Estamos ya en pleno centro de Pamplona junto a la Calle Estafeta. Es el km 20, 4 de la ruta de hoy. Pamplona es el destino de muchos peregrinos franceses que han iniciado la ruta en distintas etapas más allá de los Pirineos. Ciudad verde y que merece una visita sosegada y tranquila.